A tiro de piedra: Cancún, convulso aniversario

Por Julian Santiesteban

Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales, y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios

Arnold J. Toynbee

A un mes de que Cancún cumpla –el 20 de abril- 49 años de haber sido fundada como ciudad y consolidada como el destino turístico más importante de Latinoamérica, afirmar que será este el aniversario más convulso de su historia no resulta ningún despropósito, por el contrario, la reflexión sobre su futuro, a partir de los múltiples problemas que la aquejan, no sólo es obligada, sino indispensable para poder determinar si su desarrollo será sostenido, o nos enfrentamos al inicio de su ocaso.

En 2018, los ciudadanos de Benito Juárez, donde se ubica este destino turístico, eligieron a su vigésimo alcalde, y aunque el tema de seguridad fue una constante en las campañas electorales, queda claro que, hasta ahora, ha faltado presencia efectiva de las fuerzas federales, las estatales no logran consolidar el llamado “mando único” para articular esfuerzos, y la corporación municipal no contribuye a garantizar la seguridad de los habitantes del norte estatal.

Para dimensionar, Quintana Roo tiene un millón y medio de habitantes, pero más de 800 mil viven en Cancún; es decir, concentra más del 55 por ciento de la población estatal; ciertamente, aporta casi el cincuenta por ciento del total de divisas que se generan por turismo en México, pero en el último año y medio se ha desatado a tal grado la criminalidad, que la inseguridad es sin duda el problema mayor, pero no el único, pues a este se suman la urgente necesidad de combatir el arribo de sargazo a las playas y atender la colapsada movilidad en regiones como la zona hotelera, que durante casi dos décadas ha esperado por la construcción de nuevos puentes sobre el sistema lagunar Nichupté, y por lo visto seguirá esperando.

El 20 de abril es el aniversario de Cancún, para entonces las campañas del proceso electoral 2019 tendrán cinco días de haber iniciado, considerando que esta región estatal aglutina 8 de los 15 distritos electorales locales; habrá que ver si para entonces los aspirantes a diputados ya mostraron alguna estrategia para construir normas o políticas públicas que contribuyan de manera efectiva a aminorar la criminalidad y sus desastrosos efectos que ya inciden en el número de turistas que arriban a Quintana Roo.

Esperemos ver menos discursos y más ideas, menos spots y más propuestas de acción; su papel en el futuro del destino turístico más importante de Latinoamérica será fundamental, que siga existiendo será en gran parte su responsabilidad; Benito Juárez es gobernado por Morena, no habría razón entonces para que los recursos necesarios se frenen.

Pero motivos para festejar claro que los habrá, este destino turístico sigue siendo el más importante de México, de Latinoamérica, gracias a los turistas que aquí arriban el país se ha mantenido por tres años en el top ten de los países que más visitantes reciben –aun cuando haya una caída en el lugar que ocupa- y, además de ser la actividad económica más importante del estado, pero es evidente que lo único que no debe pasar es que no pase nada, el reforzamiento de los esfuerzos es más que urgente, o nos preparamos para el declive que la joya turística nacional.

COMENTARIO MORBOSO

En las últimas semanas, el nombre del ex gobernador de Quintana Roo, Félix Arturo González Canto, ha aparecido en distintos medios de comunicación y por motivos diversos. Primero, el también ex mandatario, Mario Villanueva Madrid, lo acusó de estafador, pues aseveró que el cozumeleño le entregó, a cambio de la venta de un terreno, otro que ni siquiera le pertenece, hecho por cierto que lo dibuja tal cual es.

Pero en los últimos días su nombre y el de su sucesor –hoy preso en el estado de Morelos-, Roberto Borge Angulo, se colocaron en la agenda pública, a partir de que varios actores políticos y hasta familiares fueron, o estuvieron a punto de, ser designados como candidatos a diputados por diversos partidos políticos, desde el PRI hasta Morena.

¿Será cierto entonces que el también ex senador tiene influencia e intereses en el partido de la cuarta transformación republicana? Porque comentarios en ese sentido hay en el estado de Yucatán, pero se infería que en Quintana Roo no operaría por los “pendientes” que tiene, o ¿de plano será que ya camina más que tranquilo y sin temor de ser aprehendido? Poco a poco reaparece, no vaya a ser que de pronto lo veamos hasta en campaña como en 2016, apoyando a “sus” candidatos, así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra