Hablando a lo “güey”

Por Guillermo Robles Ramírez

            En las últimas fechas se ha intensificado la compra de pánico de combustible. Las primeras entidades federativas del país que resintieron el desabasto de gasolina fueron Puebla, Guanajuato, Jalisco, Estado de México y Querétaro.

            Cuando se registraron las quejas en esas entidades, Petróleos Mexicanos, emite un comunicado a la sociedad: “En un esfuerzo conjunto del Gobierno de México y 15 dependencias federales, Petróleos Mexicanos trabaja arduamente en erradicar el robo de combustible, al interior y fuera de la empresa. Apelamos a la compresión de la población por los retrasos que continúan en el suministro del hidrocarburo, el cual quedará regularizado lo más pronto posible…no hay desabasto de hidrocarburos, por lo que se llama a la población a no realizar compras de pánico, ni caer en especulaciones de escasez de combustible…”

            No hay duda al alguna que los mexicanos somos personas fuera de serie, en lo que generalmente hacemos todo lo contrario. No se sabe por qué, si se trata de algo que se lleva en los genes, herencia, o falta de cultura a la prevención.

            También algo que tiene como característico de nuestra gente es que de todo se hace un chisme queriendo culpar, siempre a los que no deben de ser, hablando y opinando a lo “güey”.

            Un ejemplo de lo dicho anteriormente lo leí hace poco en las redes sociales cuando una persona subió un gráfico con respecto a las “mamás hoy vs., mamás antes”, en la que se puede resumir las diferencias entre las primeras en donde no existen límites, ni hacerse respetar como padres, y las segundas en donde se ponía un límite a los hijos, y hacerse respetar. Entre comentarios de una madre moderna culpaba a las de antes que eran responsables del incremento de criminales y violencia existente en el país, hasta que una también moderna opinó lo contrario y argumentando sin sustento pues estaríamos hablando de ser cierto de personas entre los 50, 60 y 70 años de edad. Algo visto en los medios que los delincuentes muy apenas llegan a los 35 años de edad.

            La analogía de lo anterior y retomando el tema inicial se encuentra precisamente en el desabasto de gasolina queriendo culpar al nuevo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en donde sin fundamento alguno simplemente la gente expresa su inconformidad en las mismas redes sociales en las que simplemente y a secas dicen: “es culpa del Presidente”, “culpa del nuevo gobierno del país”, entre otros pero siendo los favoritos los mencionados.

            Tanto como PEMEX, así como AMLO, han comunicado a los mexicanos los motivos de desabasto e implorando a la población no caer en compras de pánico, y no siendo suficiente con llenar los tanques de sus vehículos hay gasolineras que están vendiendo en cualquier tipo de recipientes gasolina, o al menos eso se ha visto en diferentes gasolineras de Saltillo, Coahuila.

            Una de las conferencias el Presidente, Andrés Manuel López Obrador en su conferencia matutina en el Palacio Nacional, vuelve hacer el mismo llamado de no caer en las compras de pánico y también asegurando la existencia suficiente gasolina en el país.

            Hay que entender que las medidas tomadas por parte del Gobierno Federal, así como otras autoridades, y Petróleos Mexicanos para evitar el robo de combustible son medidas necesarias para acabar con este delito que daña el patrimonio del país.

            También hay que reconocer que, en una de las conferencias de AMLO, menciona “…no dejarnos, someter, vencer por la delincuencia…” y en este punto me gustaría hacer una pausa, en el sentido que es más que evidente que se trata de una delincuencia bien organizada y con poder adquisitivo para crear tuberías alternas para alimentar otros lugares.

            Esta delincuencia se trata de “empresarios”, que se les está acabando su “agosto” que, durante años, se han beneficiado de manera ilícita para enriquecerse, es decir, son personas que saben del negocio del combustible, saben en dónde venderla, saben como distribuirla a otros empresarios y gasolineras que tienen pipas propias, es decir, particulares.

            Un negocio ilícito en la que no quieren que acabe y están tratando de someter al Gobierno Federal, para continuar enriqueciéndose y evidentemente a todos los involucrados, pero a base de chantaje y tratando de paralizar al país con el robo de pipas, otros prefiriendo guardar bajo llave sus camiones para venderlo al mejor postor.

            Los verdaderos delincuentes se trata de “empresarios” que están dentro del negocio del combustible, así como su distribución y no es culpa del nuevo gobierno, es decir, no se trata de aquellas tomas clandestinas que han llegado a transmitirse en diferentes medios en donde se ve a plena luz de día que están ordeñando alguna tubería al aire libre en donde solamente se ve una sola pipa que se beneficia o aquellas personas llenando galones o bien hasta tambor metálico de 200 litros.

            No logramos entendernos entre nosotros los mexicanos. Por una parte durante años pedimos medidas para acabar con el robo de la gasolina y ahora que se toman medidas nos quejamos y somos victimas del chantaje que estos “dizque” empresarios le hacen a PEMEX, y la gene ignorante que solamente hablan y opinan a lo “güey”, culpando de todo la llegada de un nuevo gobierno y mucho peor culpando a Andrés Manuel López Obrador, como si fuera el único actor y factor del desabasto de gasolina en el país. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) www.intersip.org