Joda o poda

Por Guillermo Robles Ramírez

Cada año se ha registrado en todo el mundo el cambio de clima en donde cada vez es más extremoso. En lugares en donde no hacía frio, ahora hace y viceversa pero también en aquellas regiones en donde el clima se caracterizaba por predominar más alguna, es decir, frio o calor, se ha registrado temperaturas récords.

El País Azteca, no sería la excepción en la que al menos nuestra entidad Coahuila fue testigo de las pasadas temporadas invernales fueron recibidas por su manto blanco dejando un hermoso espectáculo en donde muchos coahuilenses se divirtieron con la nieve como testigo de las tormentas invernales.

Coahuila en esta ocasión no se escapó de las garras de las heladas pasadas. Todas sus cabeceras municipales de una u otra manera sufrieron daños con el simple hecho de ver como las diferentes especies vegetales y la flora lucen secas, afectadas por las bajas temperaturas.

Esto daña no solo a la vida vegetal sino también a la imagen de cualquier población sea grande o chico su localidad. La mayoría de los coahuilenses todavía estamos en pañales en cuanto a cómo se trata la cultura ecológica, sobre todo de nuestras autoridades, que todavía sieguen invernando por sus nulas acciones para poder iniciar la poda de árboles como mantenimiento de eliminar ramas muertas, o secas, así como aquellas plantas decorativas, pero incluso hubo mucha vegetación hasta árboles que resintieron mucho que no tienen nada rescatable como para que vuelva a retoñar algo verde.

Por otro lado, la falta de conocimiento por completo por parte de la ciudadanía en la que en teoría cada uno de los coahuilenses debe de solicitar a las autoridades locales un permiso para que otorguen la autorización de la poda de árboles daños que están dentro de su propiedad en las afueras de sus casa que de hecho es propiedad de los municipios por encontrarse dentro del área que ocupan las banquetas públicas, pero la gente aun así les dan mantenimiento como si perteneciera de ellos ya que a todos les gusta embellecer las fachadas de sus casas.

Sin previa evaluación profesional de la misma vida vegetal y tomando decisiones impulsivas para hacer la poda o tumbar el árbol por el simple hecho de que están dentro de su propiedad o frente a la misma.

El departamento responsable de cuidar las áreas verdes a fin de brindar espacios respetables y dignos, así como la dotación de la misma para un mejor aspecto de la ciudad, le corresponde a la Dirección de Medio Ambiente de cada municipio.

Sin embargo, la ciudadanía de algunos munícipes no ha querido esperar a que le solucionen el problema o que expidan autorización de podas de los árboles como si fueran volantes. Así que muchos ciudadanos han tomado por iniciativa, para mejorar el aspecto tan deprimente ante la mala imagen que se ve en sus viviendas y con el poco conocimiento tratando de rescatar sus áreas verdes con las nociones de lo que preguntaban en algunas tiendas de servicio; diciéndoles que era lo mejor para rescatar la vegetación de sus viviendas, se han dado la tarea de cortar con cualquier instrumento cortante con la que se encuentren en su casa.

Desde cuchillos, machetes, serruchos o lo inimaginable como es desde arrojar una soga para hacer contrapeso para trozar las ramas secas, ante la desesperación y viendo que las labores de algunas dependencias no tienen el suficiente personal para cubrir la demanda de poder brindar el servicio profesional y con conocimiento para darse a la tarea de la poda.

El otro problema es que a la falta de un control y supervisión por parte de las autoridades; emergió un negocio para los carritos de mulas, ofreciendo sus servicios de acarreo de escombro vegetal y todo aquello que ya no quieran sus dueños, haciendo su “agosto” cobrando tarifas desde lo más económico que son mil quinientos pesos hasta los tres mil  ochocientos pesos o más solo por un viaje o sea que si hacen más de dos viajes ya sabrá cuanto le va costar el trabajito sin asegurar a nadie que van a ir a dejar ese escombro a los recolectores autorizados por el municipio.

Pero tan así tienen de trabajo estas personas que antes se les veía en diversas colonias con sus carritos vacíos jalados por burros, mulas, o caballos viejos, pero ahora no se dan abasto para cubrir a una colonia recurriendo a subastar el servicio para asistir al domicilio.

A todos los titulares de los 38 cabeceras municipales de  Dirección de Limpieza, se les está escapando una muy buena oportunidad para meterle dinero a las arcas municipales, ya que sí existen ciudadanos que están pagando los servicios estratosféricas de un carrito de mulas, sin tomar ninguna norma de seguridad, higiene y sin la certeza del destino del escombro, entonces por qué no, implementarlo como un empleo temporal para que se beneficie tanto el municipio, un coahuilense desempleado y también que los dueños de las viviendas puedan tener un comprobante fiscal y deducible pero sobre todo lo más importante la poda.

Es de suma importancia mantener la durabilidad de las áreas verdes en una zona como Coahuila considerada como zona árida. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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