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No solo la Carta Magna necesita cambios

Por Guillermo Robles Ramírez

La toma de protesta del nuevo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, seguramente será tema para las próximas semanas para su análisis. Entre muchas de las cosas que mencionó el pasado sábado me hiso recapacitar en algunas cosas como es en resumen el cambio urgente de Carta Magna a tiempos que a merita necesidades de la actualidad.

Pero los cambios no solamente son necesarios en la Constitución Mexicana sino en muchas leyes, porque sin eso deja muchos huecos en ello y hasta cierto punto inhabilita o entorpece no solamente al desarrollo de generadores de empleo sino también a los derechos de los trabajadores.

Por mencionar la Ley Federal de Trabajo, en un principio nació con el bello propósito de lanzar al mundo el concepto de los derechos sociales, donde existieran principios que aseguraran las condiciones justas de prestación de los beneficios a una clase trabajadora y posteriormente para darle una continuidad al art. Artículo 123; de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en la cual dice: “Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil….”, para venir terminado con la Ley Federal de Trabajo de 1931

También esto provocó para darle aún más belleza a la justicia social, se le permitió la formación de sindicatos amparados por dicha Ley, y posteriormente la creación de las Juntas de Conciliación y Arbitraje creadas por un principio para apoyar el art. 123 de la Constitución, sonando todo esto como una bella clásica sinfonía agradable al escucharlo.

Posiblemente para aquella época fue muy funcional cumpliendo aparentemente la justa existencia y propósitos por la cual fueron creadas, pero en la actualidad se viven otras circunstancias donde las necesidades sociales y económicas son muy diferentes a las de 1931, quedando atrapado en el tiempo muchos artículos en la Ley Federal , que no aplican después de casi un poco más de ochenta y seis años después, dejando huecos o vacíos en muchos de sus artículos y que también para funciones prácticas de crecimiento e inversiones nacionales e internacionales y en lugar de ayudar generan una problemática para el desarrollo del país.

Estamos hablando que la principal base para la creación de la protección laboral fue inspirada en la época de la Revolución Mexicana teniendo como lucha fundamental las condiciones de vida que venían sufriendo la clase campesina y trabajadora, pero eso al día de hoy ya caducó su propósito sin que nadie haga una nueva, viendo los intereses que más convengan a una sociedad que en lugar de atacar a los productores y generadores de trabajo, esta ley se ha convertido en su peor enemigo.

Esas lagunas de la Ley Federal provocaron que los obreros abusaran de muchas maneras del propósito original sobre sus derechos convirtiéndolo en un arma en contra de los patrones para hacerse de un buen dinero como modus operandi, o bien para vengarse, amparados bajo la sombra de una ley que los protege.

Ante este abuso era obvio que también las empresas empezaran a buscar esos vacíos de la ley por no estar actualizada para poderse defender con la creación del “outsourcing”, nacionales pero otros empresarios para asegurarse de no tener ninguna obligación con sus trabajadores, contrataron empresas externas pero radicadas en EU.

Esas compañías son las que hacen la contratación de personal para muchos empresarios que nada más se dedicaron a montar el negocio no solamente en el país sino también en Coahuila y de esta manera se establecía una “modalidad” de una relación laboral, pero en la realidad los trabajadores no acumulan antigüedad, ni prestaciones económicas como el reparto de utilidades, subsidios que da el gobierno, la pensión, jubilación , etc., en pocas palabras se convierten en trabajos fantasmas ante los ojos de la Ley Federal de Trabajo.

Esta “ilegalidad-legal”, tiene su motivo de ser ya que por una parte muchos laboristas empezaron abusar de los beneficios de la Ley, sacándole jugo a los marcos jurídicos ya que entraban a una empresa trabajando unos meses y luego dejaban de asistir a la empresa para posteriormente regresar con una demanda laboral.

Este tipo de “contrallave”, se ha tenido que implementar por la falta de un cambio o transformación de fondo no solamente a esta ley sino a todas las que funcionaron como bases en alguna época de nuestra historia que presionados por intereses políticos y la apatía de otros no permite el progreso de nuestro país. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) www.intersip.org

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