Columnistas

Se acaban los viajes de la próstata

Por Guillermo Robles Ramírez

En este mes se ha bombardeado por instituciones de gobierno, y privado la lucha contra el cáncer de mama. También lo han hecho aquellos centros comerciales cuyas cadenas son a nivel nacional regalando como “cancer breast pins”, o sus pequeños broches con un listón rosa doblado como conciencia del Día Mundial contra el cáncer de mama.

Una campaña que no solo debería de existir durante todo el año, al menos en nuestro país, sin embargo, se ha ido dejando a un lado, restándole importancia a el cáncer de próstata en el caso de los hombres.

Se desconoce los motivos por el cual se le ha minimizado esta enfermedad igual de mortal que el de la mujer. Para pocos es muy conocido que también tiene un día para su conmemoración en su concientización, sin embargo, al igual que una enfermedad silenciosa, su prevención por parte de instituciones de gobierno, así como el de particulares es también su silencio ante la sociedad, es decir, no tiene el mismo impacto.

Cada 11 de junio se ha pasado sin que la sociedad tenga conocimiento que en esa fecha se celebra el Día Mundial del cáncer de próstata, y bajo las mismas intenciones que el de mama, es para sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad e informar de la importancia del diagnóstico y posible tratamiento.

Se le ha restado tanta importancia que para quienes lo padecen, así como sus familiares, suele ser muy común en caer en el error de buscar, otras alternativas porque su falta de información a la sociedad, así como recursos de gobierno para que su tratamiento esté al alcance de todos lo hace más difícil.

Esto implica que el paciente recurra desde tratamiento de hierberos, chamanes, brujos, brujas, y mitos como la canalización de la energía imágenes o spirituals como es poner al paciente en el piso y siete veladoras alrededor de su cabeza, prenderlas y hacer una especie de meditación y oración para que desaparezca el cáncer de próstata.

Así como una gran cantidad de productos milagros, otros la carne de víbora, y uno que en tiempos recientes tomo fuerza que fue el conocido “escozul”, o veneno de alacrán azul.

Para acabar con los mitos y leyendas urbanas y siendo objetivos utilizando el método científico; que es el proceso lógico que lleva la investigación para descubrir las relaciones internas y externas de la realidad natural y social, o cuando menos eso es por definición que se nos fue inculcado en la primaria como parte de la formación educativa.

Es así que con la misma objetividad el Subsecretario de Salud Pública de Coahuila, afirmó categóricamente que el veneno de alacrán no es un medicamento, ya que no está respaldado con estudios científicos para justificar la utilización para combatir el cáncer.

Para las autoridades de salud en Coahuila de Zaragoza, lo consideran como un producto no estudiado y si alguien afirma que se va a curar del cáncer es considerado como un fraude.

Por lo pronto la Secretaria de Salud de la entidad no lo tiene autorizado oficialmente como una sustancia que se venda el rubro de medicamentos o entre médicos con cedula profesional y añadió que es la Comisión Federal de Protección de Riesgos Sanitarios la responsable de regular este tipo de productos como también la famosa carne de víbora que tampoco tiene estudios que lo respalden.

Funcionarios de la Secretaria de Salud de Coahuila, afirman que pacientes que han ido a la isla de Cuba a obtener dicho tratamiento regresan al Seguro Social con los síntomas del cáncer más grave, por la sencilla razón de que interrumpen un procedimiento establecido y valuado científicamente para combatir la enfermedad.

Por fortuna para los coahuilenses en específico la Delegación Coahuila del seguro social la Cínica 89, también conocido por sus derechohabientes, como la “Clínica del Parque Maravillas”, al día de hoy cuenta el servicio para quienes padecen cáncer de colon.

Se acabó el “viacrucis”, de tener que, estar trasladándose hasta la ciudad de Monterrey, para poder recibir quimioterapia. Todo esto gracias a la inversión de un poco más de 5.5 millones de pesos para poder ofrecer este servicio a los pacientes con cáncer de próstata. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) www.intersip.org

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