Y hablando de hipocresía

Por Guillermo Robles Ramírez

El día de ayer no solo fue importante por el festejo del Día del Amor y La Amistad, sino también fue el inicio de la pascua por parte de la Iglesia, iniciando lo que se le conoce como Miércoles de Ceniza.

Procuro ser un buen católico, aunque no me considero un fanático ya que el fanatismo es malo al extremo, sin embargo, sin ser tan apegado a la religión procuro cumplir con lo más que se puede, así que ayer asistí al igual que muchos a la iglesia por mi cruz de cenizas que en teoría se dice que está hecho de los ramos del año anterior al Domingo de Ramos que son quemadas y otras leyendas urbanas que dicen que son aquellas biblias que ya no son usadas por su maltrato.

Casualmente me tocó el inicio de la misa el cual escuché atentamente y hablaba el sacerdote con respecto a la honestidad y dejar atrás la doble moral, es decir, el no ser hipócrita en cada acto de nuestras vidas.

Un ejemplo de ello era que durante el tiempo de pascua y ofrecer el ayuno procurar hacerlo desde la noche anterior para que realmente sintamos lo que es ese hueco en el estómago que muchas familias en nuestro país sienten porque no tienen dinero para poder tener los tres alimentos y que muchas de las veces duermen sin ningún alimento.

El no ser hipócritas al ayunar porque hay veces que muchos de nosotros guardamos el ayuno hasta medio día, siendo eso ningún sacrificio alguno, que era mejor desayunar y confesarnos pues no tenía significado alguno sobre el sacrificio de no tener la ingesta en la mañana.

Los cuarenta días que es la duración de la pascua hay gente que cuando ofrece el ayuno, se desarregla para que la gente se dé cuenta de que no ha tomado ningún alimento y que eso es ser hipócrita, que es mejor bañarse y arreglarse para que la gente no se dé cuenta que has ofrecido tu ayuno a Dios, y que de esa manera disimulada se te recompensará mejor tu sacrificio.

También dentro de las lecciones de la hipocresía invitaba el sacerdote a todos los feligreses a que procuraran no hacer sus carnes asadas los viernes que tuvieran un poco de mesura y preferible hacerlo los domingos.

Durante toda misa el sacerdote hablaba respecto a no ser hipócrita en la vida y menos durante el periodo de semana santa, sin embargo, al mismo tiempo que él hablaba dando su discurso sobre el tema de hipocresía yo guardaba un secreto que muy pocos sabían sobre ese representante de la Iglesia.

Ese sacerdote al igual que yo secretamente sabía que años recientes se había impactado frente a una camioneta en donde viajaba su madre de 27 años quien viajaba con su hijo de 5 años y su niña de 3 años de edad, huyendo cobardemente de la escena puesto que iba en exceso de velocidad conduciendo una motocicleta deportiva y en una calle de una colonia de tipo residencial de alto nivel económico.

No siendo suficiente su cobardía de huir, el dueño de la motocicleta mandó a policías de tránsito deteniendo a esta joven madre quien tuvo que ir al hospital quien fue escoltada por elementos de seguridad vigilando en la puerta de hospital las 24 horas para que no se fuera a la fuga, cuando en realidad ella tenía la preferencia sobre la calle de la misma residencia.

Peor que a una delincuente se le fue tratada sin tener conocimiento del dueño de la motocicleta cuyo padre manejaba a exceso de velocidad sin tener ninguna precaución alguno y mucho menos conciencia de responsabilidad.

Dentro de la ironía del caso se le buscó al mismo sacerdote quien el Miércoles de Ceniza, hablaba sobre el no ser hipócrita en la vida como ejemplo de un buen católico, para poderle pedir el perdón y no se le acusara falsamente de culpable a la joven madre quien respetaba la velocidad sobre una calle que llevaba la preferencia.

La respuesta a los familiares de la víctima fue que el mismo sacerdote dijo de manera altanera que él no podía hacer eso ya que estaba de por medio su imagen como sacerdote y haciendo gran énfasis de que él nunca dejaría de conducir motocicletas puesto que era su pasatiempo y fue muy enfático en ese punto.

El final de la historia la joven madre tuvo que firmar la responsiva sobre un croquis falso ayudado por el misterioso dueño dela motocicleta que no era en definitiva el sacerdote y pagar los daños de la misma.

En ningún momento el sacerdote mostró humildad, sensibilidad humana en cuestionar si se encontraba bien la joven madre, así como sus dos hijos uno de 5 años de edad y la otra de 3 años de edad. ¿En dónde quedó la ética del buen ciudadano responsable de sus actos?

Así que mientras escuchaba al sacerdote hablando sobre el no ser hipócritas en la vida, me cuestionaba a la vez, cómo podía estar dando tanta charla sobre un tema en el cual ni siquiera él lo practicaba en su vida privada quitándose la sotana y dejándolo en la iglesia.

Cómo no saber esa historia, ya que esa madre joven quien sufrió ese accidente y que se dio el susto de su vida se trata de mi comadre quien en una plática con lágrimas en su mejilla nos platicó a mi esposa y a mí su encuentro decepcionante sobre un sacerdote hipócrita a quien admiraba antes. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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